La Misión de EPAMM

 

Martina y jazmin

 

(Por la doctora Martina Antonini, presidenta de EPAMM)

 

El Equipo de Prevención del Abuso y Maltrato en Menores (EPAMM) nace en  un encuentro  interdisciplinario entre profesionales  que soñaban y querían  trabajar para prevenir el flagelo perverso que es el abuso sexual y maltrato   en menores.

No éramos  más de quince personas convencidas que alguien debía hacerse  cargo de semejante horror.

EPAMM no se ocupó ni se ocupa de otras carencias también muy profundas cuya solución está  en manos de entidades prestigiosas dedicadas al tema.

Encaró  puntualmente, como objetivo esencial, prevenir el abuso sexual infantil como también  todo otro tipo de maltrato que pudiere inferirse a las creaturas, desde su primer día de vida.

EPAMM asumió la tarea por vocación y como una Misión. Sin eso no podríamos haber hecho tanto, crecido, aprendido y  enseñado.

EPAMM trabaja para los niños a través de sus referentes, de las familias, es decir de aquellos  a quienes ellos aman y confían.

En ese Camino de amor para con los más  débiles de los débiles, vamos construyendo barreras para que cada vez haya menos dolores y angustias que frecuentemente  se silencian.

El primer escollo que tenemos es que para la sociedad lo que no se ve no existe.

Doble esfuerzo enfrentarse con un enemigo invisible.

El segundo es la falta de conocimiento y conciencia en el tema que a veces son causantes de dramas irreparables.

Por ello insistimos desde siempre en el valor de la prevención y en  la difusión de ideas.

Los integrantes del Equipo cuentan con todas las herramientas adecuadas para el logro de sus fines.

El asesoramiento personal o por Internet. Las visitas a los hogares para escuchar, contener y consolar. La línea SOS 24 hs.

El acompañamiento a los hospitales y para formular denuncias judiciales.

Las campañas y acciones con objetivos determinados.  La difusión en medios de comunicación.

Proyectos convertidos en ordenanzas.

Encuentros con distintas fuerzas vivas de la comunidad y todo aquello  destinado a conseguir que haya cada día menos hijos nuestros sufriendo.

Esa es nuestra tarea.

Empezó, como dije, con un sueño, el tiempo el esfuerzo y la entrega hicieron de EPAMM una entidad responsable y ética cuya mayor satisfacción está en poder servir.

 

EPAMM trabaja desde un enfoque interdisciplinario

 Por la Dra .Ana González de Verrastro. (Defensora de Menores e Incapaces de la Nación)

El Equipo, desde sus orígenes, se caracterizó por tener una postura amplia, abierta a abordar cada caso, libre de prejuicios o preconceptos.

Ya la problemática del abuso y maltrato de niños y adolescentes tiene una complejidad intrínseca que requiere de los operadores una particular escucha, un especial abordaje adecuándolo en cada situación a las necesidades y circunstancias que atraviese la víctima y su familia, soslayando cualquier ideología que impida profundizar en la cuestión que se plantee.

Los niños y adolescentes, en la materia que nos ocupa, necesitan profesionales dispuestos a trabajar en su problemática como si fuera la única, en el ámbito de la interdisciplina, sin esquemas prefijados con responsabilidad y el conocimiento profundo de todas las teorías de las ciencias de la salud y de la conducta, en el marco legal vigente a la luz de la doctrina y jurisprudencia aplicables, pero con la convicción que el interés de la víctima es el compromiso primordial.

Por ello nuestro enfoque y nuestro trabajo siempre es interdisciplinario. Actúan profesionales del derecho, de la salud y sociales con los operadores comunitarios, todos en paridad, para arribar al mejor resultado que posibilite la superación de la conflictiva.

Trabajamos para la vida, para la integración familiar y social, la promoción humana y espiritual de quienes nos consultan.

No puede una persona maltratada o abusada instalarse en el lugar de víctima. Sin embargo se requiere un gran esfuerzo del contexto familiar, comunitario y profesional para lograr con éxito algún movimiento que le permita caminar con paso seguro hacia otro lugar.

Este es el desafío que nos hemos propuesto o que se nos ha impuesto frente al creciente número de niños y adolescentes que padecen abusos y/o maltrato, frente a la necesidad de prevenir estas conductas tanto en el ámbito intrafamiliar como en todos aquellos en los que el niño o adolescente crece y se desarrolla o debiera crecer y desarrollarse en lugar de recibir maltrato.

Esos ámbitos que cada día resultan más hostiles y más inadecuados para su normal desarrollo, frente a una sociedad global que progresa en algunos aspectos pero se torna más injusta para los débiles.

Queremos colaborar para hacer realidad los postulados de la Convención sobre los derechos del Niño, norma supranacional ahora inserta en nuestra Constitución Nacional por el art. 75 inc. 22.

En especial será nuestro norte ese interés superior o mejor interés del niño previsto en el art. 3 de la convención y ahora también en el art. 3 de la nueva ley 26061 de Protección Integral de Niños, Niñas y Adolescentes.