Lo que deben saber !!

LOS
PADRES .-
La
utilización de un niño/a como objeto sexual por un adulto
o adolescente de confianza , que en su mayoría pertenece al
grupo familiar o es cercano a él, no es un hecho de improbable
ocurrencia , ni está limitado a grupos humanos marginales .
Este tipo de aprovechamiento del niño/a y de vulneración
de su integridad está mucho más extendido de lo que los
adultos están preparados a reconocer . Sucede en las “mejores
familias”. También puede ocurrir en la nuestra .Estar
preparados mentalmente para prevenir estas situaciones de riesgo es
también una de las tareas educativas y de supervisión
de los padres.
Así cómo
les enseñamos a cruzar la calle, tener comportamientos de seguridad
personal cuando andan solos, a reconocer peligros eventuales o potenciales
, también debemos preparar el alerta para sensibilizarlos frente
a la conducta sexual, seductora y secreta de alguna persona de confianza
que pueda querer pasar de la estrecha confianza y afecto , a la utilización
de ese vínculo especial en detrimento de la seguridad infantil.
Tener
presente que las conductas de agresión sexual en la vida de
las personas previas a los 18 años son de alta probabilidad
de ocurrencia , nos alerta para no negar los hechos en caso de que
descubramos en nuestro núcleo íntimo de relaciones (
amigos, familia ) algún niño o niña que devele
situaciones de esta índole.
Tener
una actitud abierta para escuchar sin rechazar y sin descreer como
primera reacción frente a un relato de abuso sexual, es la puerta
que el niño/a necesita para poder desenterrar secretos muy bien
guardados y custodiados por la vergüenza, el miedo, la culpa .
La
opinión tranquilizadora pero falsa, de que la fantasía
de los niños es la responsable de la construcción de
historias de este tipo , es el mejor aliado para que el abuso se perpetúe
años en la vida de los niños/as y les sea cada vez más
difícil encontrar a esa persona que los escuche e inicie acciones
de protección de inmediato.
El
niño sometido a este tipo de malos tratos, teme hablar y casi
siempre calla . Acusar a un mayor o a otro niño o joven muy
próximo al círculo familiar implica una erupción
de conflictos de credibilidad en todo el entorno familiar . Si ese
adulto o joven que abusa es el padre, el hermano, un tío , abuelo
o amigo íntimo, con seguridad la familia se dividirá en
dos bandos : los que creen en el abuso darán pasos para comprobarlo
y remediarlo, y los que darán crédito a la negación
del adulto y descrédito al relato infantil . El niño/a
intuye que va a ser castigado, no creído , que va a ocasionar
un problema familiar muy severo . Todos estos son factores que constituyen
un freno a la confidencia que podría ahorrarle al niño
, eventuales desastrosas consecuencias en su crecimiento afectivo ,
en su capacidad posterior de amar y de ser amado de forma gratificante,
sana y alegre.
Muchas
veces, el abuso de una persona adulta hacia un niño/a se instala
de forma frecuente durante mucho tiempo . Esto tiene consecuencias
en el comportamiento . Puede ser que el niño/a objeto de abuso
no sea un “niño/a bueno” , puede ser que con el
paso del tiempo y sin ayuda, se haya convertido en un “niño
/a malo”: desobediente, callejero, rebelde, desordenado, mal
estudiante. Todos esos atributos se le echarán en cara para
no creerle, en el momento en que decida contar lo que está pasando.
Debemos estar muy alertas para no permitir que lo que es una consecuencia
de un sufrimiento tolerado y al cuál se adapta , sea el estigma
por el cual no creemos en que le pueda haber ocurrido lo que se animó a
contar.
Debemos
tener en cuenta que cuando se descubre un abuso sexual , casi siempre
es un descubrimiento tardío . En general ya hace tiempo que
está instalado . LO que el niño/a cuenta suele ser sólo
una porción de lo que está ocurriendo. Quizás
sea lo último que aconteció y lo angustió más
que de costumbre . Pero nunca es sólo eso que cuenta . Siempre
hay un proceso, una evolución entre el comienzo de la sexualización
del vínculo por parte del adulto o adolescente y el momento
del develamiento .
Detener
este comportamiento no depende de la confrontación que se haga
con la persona supuestamente responsable de la conducta. Por lo tanto
, es muy importante cuidar al niño/a de confrontaciones con
el adulto o de interrogarlo de manera tan insistente que provoque una
rápida tendencia a retactarse de lo que dijo. El mínimo
signo percibido por el niño/a de que lo que cuenta provoca enojo,
resquemor, descreimiento o paralización en los adultos confiables
, es suficiente para provocar una huída en el silencio y la
negación .
Frente
a una situación que plantee una sospecha razonable ( ya sea
porque algún adulto observe conductas que le parezcan indicativas
de situaciones abusivas o porque cuente con un relato infantil del
suceso ) , lo primero que hay que tener en cuenta es que es un asunto
muy delicado para cargarlo solo . Se necesita de la orientación
y evaluación de personas capacitadas específicamente
en el tema , para poder dilucidar la sospecha y realizar un diagnóstico
apropiado , además de orientar en los pasos a seguir en la interrupción
y protección del niño/a . Una actitud abierta , de rápida
reacción en el resguardo , pero no de inflexible conclusión
antes de consultar a los especialistas , es lo aconsejable . Muchas
veces, hay situaciones que están en el límite de las
conductas apropiadas en la crianza (bañarse con el niño;
juegos de manos y excesivo pegoteo físico , conductas de excesivo
control y cuidado ) pero que no constituyen de por sí un abuso
sexual . La sobredimensión de estas conductas , conjuntamente
con una errónea apreciación de los síntomas que
el niño manifiesta lleva a una tergiversación de algunos
dichos infantiles, que luego se cristalizan en la creencia férrea
de que un abuso ha sido cometido . La prematura denuncia de hechos
sopechados pero no validados, no favorece la resolución del
conflicto planteado y distorsiona el verdadero problema. Tanto la denuncia
sin fundamento como la falta de reacción y protección
legal y social son escollos que entorpecen el esclarecimiento y superación
de la problemática.
Los
organismos oficiales , las líneas de ayuda telefónica
de violencia familiar , suelen ser los primeros recursos de orientación
frente a la confusión , impotencia y desconocimiento que surge
cuando se descubre una situación de este tipo . Saber que la
solución escapa a los recursos intrafamiliares y que es necesario
consultar con el afuera para poder llevar la situación a buen
término es prioritario para salir de la situación de
impotencia y dar los primeros pasos hacia la recuperación del
niño/a y de la familia .
LA
FAMILIA
.
Un abuso sexual no implica violación o lo que comúnmente
se espera , la penetración . Las conductas incluídas
en el abuso pueden ser besos, tocamientos, masturbación conjunta,
exhibición de genitales, fotografías o filmaciones pornográficas
, exposición a conductas sexuales de terceros. La mayoría
de los abusos sexuales no incluyen la penetración de los órganos
genitales, sino la fricción de los mismos, y por lo tanto ,
no se encontrarán huellas físicas en una revisación
ano-genital . Sólo en menos del 30% de los casos detectados
se encuentran huellas de penetración genital o digital. Por
lo tanto es erróneo creer que porque en la revisación
no hay marcas físicas, entonces no pasó nada .
Las
conductas abusivas por parte de los adultos ofensores, están
apoyadas en una disponibilidad y acceso al niño/a casi ilimitado.
Esto quiere decir que habría una falla en la supervisión
de otros adultos de situaciones de cuidado en la vida del niño/a.
A veces , no es cuestión de negligencia en el cuidado, sino
fruto de las condiciones familiares ( uno de los progenitores está muchas
horas fuera de la casa y el otro se queda a cargo y cuidado por muchas
horas y a solas del/los hijos/as . Puede ocurrir cuando los padres
están separados y los niños pasan su tiempo de visita
con el padre. Pueden ocurrir situaciones con el progenitor que no tiene
la tenencia o con algún familiar con el que éste los
deja a cuidado en el tiempo que le corresponde hacerse cargo .
En
general , el abuso ocurre en situaciones de problemas familiares, de
tensión emocional , en donde los adultos están muy ocupados
con sus cargas afectivas y suelen no ver las señales que los
niños muestran de disgusto o rechazo hacia alguna situación
o persona. Es posible también que los problemas en la familia
hagan que estos adultos no estén emocionalmente disponibles
para los niños, dificultando de esta manera el acercamiento
y la confianza necesarias para que los niños/as sientan respaldo
y puedan contar . Incluso, si hay problemas vinculares y de distancia
afectiva fuerte entre padres e hijos, pueden aparecer adultos cercanos
al núcleo familiar que capitalicen el distanciamiento del/los
niños/as con sus padres, para acercárseles .
La
persona que abusa de un niño/a , necesita de su confianza y
afecto para poder hacerlo . Por lo tanto es mucho más común
que pase entre personas muy cercanas al niño que con un extraño.
EL que abusa del niño/ sabe que está haciendo mal . El
reproche moral que pueda sentir al principio de su conducta no es suficiente
para que se detenga . NO importa cuantas veces se arrepienta de lo
que haya hecho , continuará haciéndolo a menos que alguien
o el propio niño con su relato , lo detenga . La conducta sexual
con niños es parecida a la adicción a las drogas , el
secreto la refuerza y la conciencia de daño no es lo suficientemente
fuerte como para detener la conducta. Es necesario el control social
y externo para detenerla. Las personas que abusan de los niños,
no lo admiten ni se responsabilizan por ello.. Si son confrontadas,
negarán los hechos y responsabilizarán al niño “con
sus mentiras”.
Una
vez descubierto el abuso, si este es intrafamiliar , llevar a cabo
la denuncia y sostener todos los procedimientos del proceso legal ,
suelen ser los pasos necesarios para garantizar que el ofensor no se
acercará al niño/a. En caso de que el perpetrador sea
el padre , el peso de la protección cae sobre la madre , que
también debe llevar adelante su propio proceso personal de toma
de conciencia en plena crisis de descubrimiento. La red familiar es
de vital importancia para el sostén de los directamente involucrados
. Abuelos y tíos pasan a ser auxiliares en momentos en donde
las fuerzas flaquean y se necesitan mucho más que dos brazos
para responder a tanta exigencia .
En
las familias donde el abuso toma lugar , es necesario preguntarse por
las posibilidades que otros niños hayan estado expuestos a la
misma situación . Es común encontrar todo un grupo de
hermanos abusados por el mismo familiar (mayormente encontrado en casos
donde es el progenitor quien abusa) o distintos niños del grupo
familiar ( primos ) que hayan pasado por la misma experiencia . (abuelos,
tíos , primos mayores que abusan ).
Los
casos de abuso intrafamiliar suelen provocar serios conflictos, y divisiones,
a veces insuperables en el núcleo de la familia extendida .
Todos se verán tironeados por las lealtades y la creencia o
no en la ocurrencia del abuso . Las familias se convierten en “bandos” ,
de un lado y del otro están los que defienden la existencia
del abuso y la veracidad de los dichos infantiles y los que creen ver
maniobras mentirosas y falaces inculcadas en la mente de los niños
. Es necesario saber que la profundidad de las heridas dentro del tejido
familiar necesita de un acercamiento específico en todos los
miembros de la misma para combatir prejuicios , creencias y fantasmas
alrededor de hechos tan graves que vulneran la integridad psíquica
y emocional de los niños/as.
LOS MAESTROS
Frente
a una situación de maltrato de un niño , (y el abuso
sexual es una forma del mismo), siempre hay posibilidades de actuar
, a veces directamente, otras comunicándolo a los servicios
especializados de salud o justicia . A veces sentimos que desde nuestra
posición no es posible intervenir en la solución de conflictos
o de situaciones de riesgo , o no sabemos qué hacer , o dónde
podemos acudir . Uno de los mejores lugares para la detección
del maltrato en cualquiera de sus formas en la vida de los niños,
es la escuela. Los niños/as se relacionan durante muchas horas
al día con otros niños y el maestro ocupa una posición
de observador privilegiado de todas esas interacciones y de las manifestaciones
y comportamientos de los mismos.
ES
necesario desterrar algunos mitos para poder estar receptivos a las
situaciones abusivas por las que un niño puede pasar . Los más
frecuentes son :
El
abuso sexual de los niños es muy infrecuente.
Sólo
es frecuente en familias alcohólicas o de consumo de drogas
, o donde hay violencia física.
ES
infrecuente que los padres biológicos abusen de sus hijos, La
mayoría de los abusos son de padrastros u hombres relacionados
con la madre como parejas ocasionales.
La
mayoría de los niños que cuentan un abuso , probablemente
estén contando fantasías o cosas que han visto pot T.V.
o en internet.
Las
víctimas de los abusos sexuales suelen ser en su mayoría
púberes y adolescentes.
El
agresor sexual es alguien sin escrúpulos , sin relación
directa con la víctima.
El
abuso sexual implica penetración y daño físico.
El
Abuso sexual : es cualquier clase de conducta sexual que practique
un adulto con un niño desde una posición de poder y autoridad.
No es necesario que exista contacto fïsico ( penetración
, tocamientos) , sino que puede utilizarse al niño/a como objeto
de estimulación sexual ( seducción verbal, exposición
de los órganos genitales a un niño , realización
del acto sexual en presencia del niño , masturbación
en su presencia , pornografía.). la inmadurez y vulnerabilidad
infantil hacen imposible el consentimiento. La utilización de
la coerción física, emocional y/o psicológica
están siempre presentes .
El
maestro tiene una posición especial porque puede observar ,
comparar y diferenciar al niño/a que tiene un desarrollo adecuado
para su edad , del que no lo tiene. Puede observar al niño en
diferentes momentos, clase, recreo . Puede observar sus relaciones
con otros niños, con las figuras de autoridad . Puede observar
los contactos con los miembros de su familia directa .
A
través de esta observación puede recabar información
sobre su entorno social y familiar, puede recabar información
previa del niño y su desempeño con maestros anteriores
. De esta manera cuenta con elementos para detectar .
ES
importante no sólo que el maestro detecte situaciones graves
en la vida de los niños sino que esté preparado para
responder adecuadamente a la situaciones de riesgo planteadas o descubiertas.
LO primero que necesita hacer un maestro , es sobreponerse a los sentimientos
de rechazo que el abuso sexual genera , y más allá de
los sentimientos personales, tratar de actuar de la manera más
profesional posible, tratando de ayudar en la situación y no
de juzgar , ya que las situaciones de abuso intrafamiliar son de difícil
resolución y en general la familia no puede salir por sí sola
, sino mediante la ayuda de una red social en la que muchas veces,
la escuela es el primer importante eslabón .
En
segundo lugar , es importante asumir la responsabilidad ética
y legal que le corresponde , ya que está obligado por la normativa
vigente en cuestiones de violencia familiar , a elevar la notificación
de cualquier situación de maltrato o de riesgo par el niño
, primero a la propia dirección escolar y luego al organismo
jurisdiccional que corresponda. La interconsulta con profesionales
entendidos en la materia , es el primer paso para guiar las acciones
a una eficiente y cuidada intervención .
Con
respecto al rol personal que posee frente a un niño del cual
se sospecha está siendo maltratado o abusado por familiares
que deben ejercer su cuidado , es importante :
Escuchar
con atención al niño, tomar en serio lo que dice, raramente
haga acusaciones falsas.
Tranquilizarlo
diciéndole que no es malo contar lo que le pasa , porque será bueno
para todos en la familia y así podremos ayudarlo.
Realizar
un informe con toda la información recogida en la conversación
con el niño, lo más fiel posible a lo relatado . El informe
será confidencial y evaluado con los superiores y directivos
acerca de la vía apropiada para presentar la información.
Buscar
apoyo en otros colegas , personal de la escuela que pueda compartir
y aliviar los sentimientos intensos que el ser depositario de una situación
tal genera en la persona del maestro. La figura del docente es significativa
en el desarrollo del niño , hay que poner en primer lugar al
niño para poder prevenir, identificar y actuar ante el abuso
sexual .
La
escuela debe ser para el niño, un lugar protector. Cuando un
niño/a ha sido maltratado de cualquier forma , de manera crónica
, padres y/o educadores han fallado en su responsabilidad de cuidado
y protección.
QUÉ LE
PASA AL NIÑO .
Los
niños que están siendo objeto de abusos sexuales pueden
presentar múltiples problemas en su desarrollo evolutivo, déficits
emocionales, o socio-cognitivos, que le impiden un adecuado desarrollo
de la personalidad.
Los
problemas que sufren se manifiestan en signos de conducta, físicos
y/o emocionales. Puede ser que tenga problemas de atención ,
que creamos que es vago , con bajo rendimiento, agresivo con sus compañeros
o con los adultos, que tenga problemas de disciplina . tenemos que
interpretar que estas manifestaciones son una señal de alarma
de que algo está pasando en su vida que lo hace sentir mal.
A veces estas manifestaciones nos “indican” alguna situación
posible de riesgo . Es importante interpretar estos indicadores como
un llamado de atención y no quedarnos como meros jueces de una
situación en la que sentimos que nada podemos hacer.
Los
indicadores son manifestaciones difíciles de interpretar en
muchos casos , algunos son de naturaleza emocional ( retraimiento ,
desgano , inhibición emocional ) otros, son conductuales , y
van a depender de la etapa evolutiva que el niño esté atravesando
. De todas formas, son observables a través del tiempo , persisten
y a veces se agravan . la presencia de un indicador o varios de ellos,
en un momento puntual del desarrollo del niño, puede no querer
decir que el niño esté siendo maltratado o abusado ,
pero la observación y la consulta con otros profesionales ,
son siempre apropiados frente a la sospecha .
INDICADORES
.
Cambio
Significativo del rendimiento escolar.
Conductas
agresivas severas y persistentes.
Relaciones
distantes con el entorno.
Conducta
de masturbación en público .
Juegos
sexuales inapropiados para la edad con otros compañeros.
Presenta
dolores frecuentes sin causa aparente.
Negativa
a dejar la escuela y volver a la casa.
Retrasos
en el desarrollo físico o intelectual.
Conductas
antisociales , fugas, vandalismo, hurtos etc.
Intento
de suicidio, síntomas de depresión.
Conductas
anoréxicas o bulímicas.
Relación
entre el niño y un adulto significativo de tipo oculto , reservada,
excluyente, de patrones obsesivos.
DE
LA OBSERVACIÓN DE UN MAESTRO DEPENDE MUCHAS VECES QUE PODAMOS
AYUDAR AL NIÑO .
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